Autor: adminuniac

Accidentes con niños en el coche: sillas de coche para bebé involucradas en un accidente de tráfico

Es una práctica muy habitual, si has sufrido un accidente de tráfico con tu vehículo en el que viajaban tus hijos,  no proceder a  sustituir por otras nuevas las sillas de tus hijos, si no han tenido daños aparentes, y esto  es un grave error, porque LOS ASIENTOS DE BEBÉ INVOLUCRADOS EN ACCIDENTES DE TRÁFICO de intensidad moderada, DEBEN SER DESECHADOS SIEMPRE”, así que la compañía de seguros del causante del accidente debe abonarlas, si bien no su importe en su totalidad, al menos un porcentaje en función de la depreciación que haya sufrido por el paso de los años desde que las adquiriste.

No es un capricho, es por la seguridad de tus hijos, pues las sillas, aunque no presenten roturas, siempre que suceda un accidente importante en los que se activen airbags como ocurre en muchos casos, (o incluso aunque estos no se activen), la energía que absorbe el vehículo, que recibe el impacto trasero, lateral o frontal suele ser bastante grande, como para que el poliexpán de las sillas tenga que actuar.

De hecho, todos los fabricantes de sillas en sus manuales de instrucciones siempre indican que las sillas implicadas en un accidente de tráfico deben ser sustituidas. No se trata de que la silla se rompa sino de que el poliexpán (corcho blanco) que es el material de relleno, se encarga de absorber la energía que se disipa en el accidente impidiendo que pase al niño, pero sólo puede hacerlo una vez, no siendo eficaz en posteriores accidentes.

Es importante cuando has sufrido un accidente  y viajabas con niños, que los lleves al servicio de urgencias, aunque ellos se encuentren bien, para que los examinen y les hagan las pruebas de reconocimiento que descarten cualquier tipo de lesión, además deberás tenerlos en observación durante 48 horas, y acudir de inmediato si presentan vómitos, cefaleas, se marean, tienen alteración de la marcha o bien duermen de manera anómala.

Por tanto cuando gestionamos con la compañía aseguradora el importe de la indemnización que te corresponde por tus lesiones y secuelas, también reclamaremos las de tus hijos, y en su caso, el importe de sustitución de las sillas por otras nuevas, homologadas, debiendo desechar las antiguas para seguridad de los niños.

Uniac Tráfico Málaga
Abogados Accidentes Tráfico Málaga

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OFERTA MOTIVADA: DE 2.200€ a 48.916€. De vueltas con la HIPOACUSIA POSTRAUMATICA

No entendemos porque a las compañías de seguros les cuesta tanto aceptar que un accidente de tráfico  en el que el lesionado sufre un latigazo cervical. También puede venir acompañado de problemas auditivos, incluso  aunque los daños materiales de los vehículos implicados no hayan sido de consideración.

Esto es lo que nos ha pasado con Álvaro, vino a nuestras oficinas desesperado, había sufrido accidente por alcance trasero, iba de ocupante en el vehículo y golpeó con su cabeza el salpicadero en el momento del impacto. En el servicio de urgencias fue diagnosticado de “latigazo cervical”. Aunque desde el principio notó molestias en el oído derecho, eran como ruidos, zumbidos en el oído. Lo comentó con su anterior letrada, la cual ni se molestó en derivarlo a un otorrino, e igualmente lo consultó con su traumatólogo el cual tampoco le dio importancia. La cuestión es que iban transcurriendo los días y Álvaro empezó a notar pérdida auditiva,  al principio muy leve, pero aumentando progresivamente.

Recibió una primera oferta  económica de indemnización de la compañía causante del accidente, obviamente, solo le contemplaba el latigazo cervical, por importe de 2.200 euros, oferta que su anterior letrada prácticamente le forzaba a aceptar porque era, según su criterio, lo que le correspondía percibir por sus lesiones.

Álvaro vino a nuestras oficinas a pedirnos consejo, nos hicimos cargo de asesorarle, lo derivamos a un otorrino y se hizo pruebas de audiometría en  GAES, en las que le diagnosticaron de pérdida auditiva de carácter leve.  Tras los primeros contactos con la compañía aseguradora obligada a indemnizar, conseguimos que se le reconociera la secuela de hipoacusia postraumática, y le hicieron una segunda oferta motivada, por importe de 6.760, 67 euros.

Obviamente la rechazamos, preparamos todos los informes del lesionado, lo derivamos a nuestro perito médico para que lo examinara, y le realizaron segunda prueba de audiometría que determinó que la pérdida había avanzado, ya era moderada.

Finalmente tras las oportunas negociaciones hemos conseguido que Álvaro sea indemnizado en la cuantía que realmente le corresponde: 48.916, 49 euros, ya que la compañía se hace cargo de abonarle la secuela de hipoacusia postraumática, y el importe de los audífonos que va a precisar durante su vida.

Os animamos a que en casos similares no dejéis de reclamar, las compañías siempre van a ofreceros menos de lo que os corresponde,  pero con el asesoramiento adecuado y si es necesario demandando ante los tribunales, os podemos ayudar a conseguir la indemnización que realmente os corresponde.

Ofertas motivadas

Indemnización a favor de los familiares del conductor fallecido a pesar de haber dado positivo en alcohol y drogas

Imagino que habrán sido muchas las personas a las que ni siquiera se les ha pasado por la imaginación, reclamar al seguro del vehículo que conducía su esposo, hijo, o familiar, cuando la culpa del accidente ha sido en exclusiva del conductor fallecido, por haber dado positivo en alcohol y/o drogas tóxicas.

Este fue el caso de Sandra,  acudió a nuestras oficinas para que le gestionásemos los trámites de la herencia de su difunto esposo, acababa de quedarse viuda y con dos hijos menores de edad, y cuando nos comentó las circunstancias del accidente, nos dimos cuenta de que podíamos ayudarla también en tramitar la indemnización derivada del mismo.

Juan había fallecido en el término municipal de Loja, salía de trabajar, había parado a tomar unas copias  con sus compañeros de trabajo, y al volver a su domicilio por un camino rural, se salió de la vía, falleciendo en el acto. El atestado de la Guardia Civil determinó que el accidente se debió a la culpa exclusiva del conductor, ya que dio positivo en alcohol, arrojando un resultado de 1, 63 g/l  en sangre y también positivo en drogas tóxicas. Ni que decir tiene que la compañía de seguros, rechazó hacerse cargo de indemnizar a la esposa e hijos del fallecido, pues si bien tenía contratado un seguro de accidentes del conductor, que cubría la cantidad de 30.000e por fallecimiento, se excluía “el accidente del conductor debido a tasas de alcohol superiores a la permitida, de drogas o tóxicos o estupefacientes o psicotrópicos”.

Al solicitar la póliza a nuestra cliente, nos resultó extraño que la misma no estuviera firmada por el tomador, así que solicitamos un duplicado a la compañía e igualmente carecía de firma.

Es una práctica muy común en los mediadores y gestores de seguros, cuando contratas un seguro de automóvil,  mandarte un duplicado de la póliza por correo electrónico, suscrita o firmada por la compañía y le indican al tomador-asegurado que debe devolverla firmada, pero en la práctica, por las circunstancias que sean, normalmente dejadez, no se cumple este trámite, sin que la compañía vuelva a requerirte, cargándote en cuenta los recibos anuales del seguro con normalidad.

Este tipo de cláusulas que excluyen indemnizaciones para el conductor fallecido en caso de superar las tasas de alcohol permitidas, requieren, según sentencias de nuestro Tribunal Supremo, que la cláusula de exclusión, al ser LIMITATIVA, resulte resaltada en negrita o de forma especial en el condicionado particular de la póliza, y que conste específicamente aceptada por escrito, formalidades que resultan esenciales para comprobar que el asegurado tuvo un exacto conocimiento del riesgo cubierto.

En este caso, la cláusula ni estaba resaltada de forma especial en la póliza, ni estaba firmada, motivo por el cual a Sandra, después de presentar la correspondiente demanda judicial, se le reconoció el derecho a cobrar la indemnización por importe de 30.000 euros, establecida en el seguro de accidentes del conductor.

Por eso siempre te animamos a consultarnos, no des por perdida tu reclamación sin que antes hayamos estudiado tu caso minuciosamente.

¿Tributan las indemnizaciones percibidas por accidentes de tráfico?

La indemnización que abona la aseguradora culpable del accidente de tráfico al lesionado está EXENTA de tributar en la declaración de la Renta, siempre que concurran determinadas circunstancias que a continuación os explicamos.

El artículo 37 de la Ley de IRPF, es el que regula la tributación de las indemnizaciones. La norma establece que “estarán exentas de tributar las indemnizaciones de tráfico percibidas siempre que estén dentro de la cuantía legalmente establecida o de la judicialmente marcada por un Juez”. 

Pueden por tanto darse dos situaciones:

  1. Indemnización que recibe el lesionado, habiendo alcanzado un acuerdo “extrajudicial” con la compañía de seguros: está EXENTA de tributar en la Declaración de la Renta, siempre que la cuantía recibida coincida con los límites legales (lo más habitual), es decir que el importe esté calculado conforme al Baremo de indemnizaciones aprobado por la Ley reguladora de esta materia.
    Y si la cantidad que recibe el lesionado supera esos límites (situación que prácticamente no se da, porque la aseguradora no paga al lesionado más de lo que le corresponde por el baremo legal), entonces la cuantía que excediera del límite legal, fijado en el Baremo,  tendría que tributar, como ganancia patrimonial.

    Las cuantías que deben recibirse en concepto de indemnización por accidente de tráfico están reguladas en la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de daños y perjuicios a las personas en accidentes de circulación.
  2. Indemnización por decisión judicial. En el caso de que no hayas alcanzado un acuerdo con la compañía de seguros, y hayas tenido que presentar demanda en el Juzgado, y finalmente sea el Juez el que determine la cuantía que has de recibir por tus lesiones, en ese caso la cuantía de la indemnización está exenta de tributar en la Renta.


EXCEPCIONES A LA NORMA


Además del caso antes referido, es decir, que la cuantía de la indemnización supere el límite legal, hay otro supuesto en que la indemnización si tributa, y es cuando se abonan indemnizaciones VITALICIAS, que se pagan a lo largo de la vida del lesionado.

Cuando una indemnización se cobra en forma de renta vitalicia si habrá que tributar por ella, en concreto se integrará ese dinero como un rendimiento de trabajo, junto a la nómina y tributará al tipo general de la renta.

En conclusión; es lógico que las indemnizaciones estén exentas de tributar, pues compensan una pérdida, no hay lucro del lesionado, pues solo recibe la cantidad que le corresponde en función del daño sufrido como consecuencia del accidente.

Ciclistas, ¡siempre en situación de inferioridad!

Hoy vamos a contaros el caso de Raúl, vino hace año y medio a nuestras oficinas, estaba desesperado y decepcionado. Raúl, de 45 años, es aficionado al ciclismo y lo practica desde que tiene uso de razón, suele hacerlo por carreteras secundarias, circulaba tranquilamente por la carretera dirección Alhaurín el Grande, cuando fue atropellado por un vehículo que circulaba a gran velocidad y no guardaba la distancia de seguridad. Raúl quedó malherido en la calzada y vio como el vehículo no solo no paraba, ni lo atendía, sino que se dio a la fuga.

Tuvo que desplazarse a las dependencias de la Guardia Civil y formular denuncia, pues afortunadamente apuntó la matrícula del coche, y fue atendido de urgencia en el hospital más cercano.

Además Raúl tuvo problemas con el primer Abogado que designó, pues suscribió un documento con unos honorarios a todas luces excesivos, que finalmente tuvimos que rescindir para que no sufriera mayores perjuicios.

Primero lo derivamos a una Clínica Privada, con Unidad de Tráfico, donde ha recibido todo el tratamiento médico que ha precisado (Traumatología, pruebas diagnósticas, fisioterapia y rehabilitación, etc, etc).

Tras localizar al conductor del vehículo, su propia compañía aseguradora, Mutua Madrileña, rechazaba hacerse cargo de abonar indemnización alguna, porque su asegurado ni había dado parte del siniestro, ni había dado versión alguna de los hechos.


Finalmente tuvimos que formular demanda judicial ante los Juzgados competentes y al recibir la demanda la aseguradora se personó en los juzgados y se opuso al pago de la indemnización, manifestando que las lesiones de Raúl no eran a consecuencia del accidente.

Finalmente hemos conseguido que Raúl obtenga una indemnización por accidente de bicicletapor todas las lesiones sufridas, (días de incapacidad, cicatrices, deformidad y limitación funcional de uno de los dedos del pie), percibiendo una indemnización final de 18. 567 euros, además ha recibido 2.500 euros por su bicicleta que quedó destrozada.


Si Raúl no hubiera anotado la matrícula del vehículo, habría sido casi imposible llevar a efecto nuestra reclamación, pero este hecho, junto con su confianza ha sido el que nos ha posibilitado con esfuerzo y trabajo, lograr que finalmente resultara indemnizado por las lesiones sufridas.

Indemnización a los familiares de fallecido en accidente de tráfico

Noelia fue atropellada en el Paseo Marítimo de Torremolinos, cuando paseaba tranquilamente en un descanso de su trabajo, en el momento que cruzaba por un paso de peatones. Fue trasladada al servicio de urgencias hospitalarias en estado muy grave, ya que desgraciadamente sufrió traumatismo craneoencefálico, y finalmente a los 18 días falleció.

A continuación os explicamos la indemnización que corresponde a cada uno de sus familiares y que finalmente la compañía asegurada tuvo que abonar:

1º.- AL CONYUGE VIUDO:

  • Al cónyuge viudo, le corresponde una cantidad fija de 90.000 euros, por llevar hasta 15 años de convivencia con la víctima y ser la edad de Noelia de 65 años.
  • El cónyuge percibió una cantidad adicional de 15.000 euros, pues recibe 1.000 euros por cada año adicional de convivencia con la víctima, que supere los 15 años, y llevaban casados 30 años.
  • Además recibió 400 euros en concepto de gastos sin necesidad de justificación tras el fallecimiento.
  • Y por último y a consecuencia del grado de minusvalía previo del cónyuge, (45%), “discapacidad física o psíquica del cónyuge previa o a resultas del accidente”, se incrementó su indemnización básica en un 45%, recibiendo por minusvalía el importe de 47.250 e.
  • El cónyuge además percibió un 25% en concepto de perjuicio excepcional concurrente, pues Dª Noelia se ocupaba del cuidado del familiar que convivía con ellos, y por su fallecimiento tuvieron que contratar a una persona para tal fin, con lo cual la base de su indemnización se incrementó un 25%: 38.062,5 e
    IMPORTE TOTAL RECIBIDO POR EL CÓNYUGE VIUDO: 190.712,5 e

2º.- A LOS HIJOS:

En nuestro caso Noelia tenía tres hijos, de 28, 35 y 37 años de edad, sin convivencia con la víctima e independientes económicamente, percibiendo cada uno la cantidad fija de 20.000 euros, más otros 400 euros por gastos sin necesidad de justificación.

3º. ALLEGADA:

Con la fallecida, convivía su tía Francisca, desde hacía más de cinco años, en el mismo domicilio, pues tenía 92 años y era semidependiente, por lo que precisaba vivir con sus familiares que la atendían, percibiendo la allegada la cantidad de 10.000 euros como consecuencia del fallecimiento de Noelia.

4º.- OTROS CONCEPTOS:

  • También se abonó a los herederos (cónyuge e hijos), la cantidad de 100 euros, por cada día que permaneció Noelia en la UCI hasta su fallecimiento, siendo un total de 18 días, por tanto 1.800 euros.
  • Igualmente se ha reclamado a la compañía,una indemnización por lucro cesante o beneficios dejados de obtener por la fallecida que trabajaba en un negocio de peluquería, pero hasta la fecha no hemos zanjado el cuantum indemnizatorio, por discordancias con la aseguradora, que como siempre quiere pagar nada o lo menos posible.

Os hemos contado el caso de Dª Noelia, pero los conceptos que incluye la indemnización por fallecimiento son múltiples y variados, cuando una persona fallece, cada familia y sus circunstancias son únicas, tenemos que entrevistarnos con vosotros, con todos los miembros de la familia, saber vuestras edades, si conviváis o no con la víctima, si tenéis ingresos propios, si sois o no familiares únicos en vuestra rama, si la víctima estaba embarzada, si tenéis algún grado de discapacidad o minusvalía reconocido…etc etc.


Para que la indemnización que os corresponda por fallecimiento de vuestro ser querido sea la que os corresponde, tenemos que ser minuciosos y conocer todos los aspectos de vuestra familia que son baremables según las tablas aprobadas por la Ley 35/2015 y exigir su pago a la compañía culpable ya sea judicial o extrajudicialmente.

Cuando tiene lugar la muerte de una persona en un accidente de tráfico, la compañía aseguradora que cubría al causante y culpable del accidente, pone al frente para la negociación del siniestro a uno de sus tramitadores-inspectores, que si bien van a ser muy cautelosos en el trato con la familia, su interés primordial es pagar “nada o lo menos posible”.

En nuestro caso, la compañía cuestionó hasta la propia culpa de la víctima, la cual se encontraba cruzando tranquilamente un paso de peatones, por llevar unos casquitos puestos con los que escuchaba música, para así intentar derivar la culpabilidad hacia la propia víctima y no pagar nada a sus familiares, aunque finalmente si estás bien asesorado y representado la aseguradora “claudicará”, y abonará lo que le corresponde, en la mayoría de los casos sin ser necesario acudir a juicio.

Paralelamente a la tramitación de la indemnización y a requerimiento de los familiares de Noelia, hemos ejercido acusación particular contra el causante del atropello y por tanto de su muerte, puesto que el conductor conducía a velocidad inadecuada por el paseo marítimo de Torremolinos y puede resultar finalmente condenado por un delito de homicidio por imprudencia grave del artículo 142 del vigente Código Penal.

El resarcimiento económico no es el que tranquiliza a la familia, normalmente alcanzan mayor serenidad al saber que el culpable de la muerte de su ser querido va a ser enjuiciado por el delito cometido, y de eso también nos encargamos en Uniac Tráfico, es decir de la tramitación de las Diligencias Previas en el Juzgado de Instrucción competente, así como del procedimiento seguido en el Juzgado de lo Penal o Audiencia Provincial hasta la condena del causante del fallecimiento.

Latigazo Cervical / Pérdida Auditiva

Cuando María acudió a nuestra Unidad había sufrido un accidente de tráfico, su vehículo fue golpeado por detrás y como consecuencia del impacto ella y su hija sufrieron síndrome postraumático cervical.

Desde el mismo día del accidente sufría acúfenos en el oído derecho “ruidos”, así como mareos y vértigos. Tuvo que hacerse una prueba de audiometría y se le diagnosticó de una pérdida moderada de audición en su oído derecho.

Desde el principio la compañía contraria negó relación de causalidad entre el accidente y la pérdida de audición manifestando que la perjudicada ya tendría esa lesión antes del siniestro, y declinando hacerse cargo de indemnizar tal dolencia.

La cuestión es que María, según pasaban los meses perdió mas capacidad auditiva, y seguía sufriendo vértigos inespecíficos y mareos, inestabilidad y acúfenos, así que la derivamos directamente a que le realizaran las correspondientes pruebas de audición, y al otorrino el cual en su informe verificó que María necesitaría adaptación audioprotésica, es decir, un audímetro en el oído derecho.

Con el informe del otorrino, y las pruebas de audiometría realizadas, solicitamos presupuesto del audífono, y un informe sobre su duración para saber cuántas veces iba a precisar María un recambio de esta prótesis a lo largo de su vida.

Con las pruebas oportunas, finalmente hemos conseguido llegar a un acuerdo extrajudicial con la compañía y han indemnizado a María por todos los días de incapacidad temporal como consecuencia de la contractura cervical que sufrió, así como por las secuelas derivadas de su cervicalgia, y lo más importante se le ha reconocido como lesión causada por el accidente la secuela de su pérdida auditiva moderada, así como los acúfenos y mareos, indemnizándole además por los recambios de audífonos que precisará durante toda su vida, percibiendo finalmente un total de 45.000 euros por todos estos conceptos, cuando la compañía inicialmente le ofrecía tan solo una indemnización por su incapacidad temporal de 2.500 euros.

Si has sufrido un accidente y tienes problemas con posterioridad al mismo en el oído, tales como ruidos, vértigos, mareos, inestabilidad o incluso pérdida auditiva, debes ser revisado por un otorrino y hacerte las pruebas de audiometría correspondientes, y todo ello puedes hacerlo en la misma clínica u hospital que esté tratando el resto de tus dolencias y sin coste alguno, nosotros nos encargaremos de toda la tramitación médica que precises y se la haremos llegar a la compañía causante del accidente a fin de que obtengas la indemnización por las lesiones que realmente padeces y por las prótesis actuales y las futuras que puedas necesitar.

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