Tienes que llegar mucho más rápido al trabajo, dejar a los niños en la escuela, salir de compras, reuniones, citas médicas, compromisos sociales… en fin una larga lista cada vez más amplia. Sin saber, la vida se te puede ir en un abrir y cerrar de ojos.

Nada más en lo que va de año, la Dirección General de Tráfico, registró este año un 10% más con relación al año anterior, dejando un saldo de 892 víctimas fatales, 9% más que el año 2018.

Pareciera entonces que las medidas tomadas por las diferentes autoridades, no son suficientes para reducir los terribles accidentes de tráfico. Si existen tantos programas para la prevención de estos siniestros, ¿por qué suceden?

 

undefined


¿Cuáles son las causas más comunes?

  1. Como sucede en casi todo el mundo, el exceso de velocidad, representa la primera causa de los accidentes de tránsito. Aunque el conductor cree dominar el volante, las estadísticas indican lo contrario. Ya sea en asfalto seco o mojado, pisar el acelerador de tu automóvil sin medir las consecuencias, puede ser la antesala a un impacto inevitable con otros automóviles, objetos inmóviles, animales o peatones.

  2. El consumo de alcohol y drogas es la segunda causa que origina miles de accidentes de tránsito anualmente. Después de una noche de bebidas en compañía de amistades y familiares, muchos conductores deciden regresar a sus casas, sin considerar que con tan solo dos copas de cerveza ya son suficientes para que el control de alcoholemia, dé positivo. A pesar de las fuertes penalizaciones, pareciera que aún no somos conscientes del grave riesgo que supone para nosotros y el resto de las personas, el manejar en estado de ebriedad.

  3. Como tercera causa más común, tenemos la poca atención. El descuido puede generar múltiples daños colaterales, este puede generar el incremento indeseado en la velocidad, obviar a un peatón mientras cruza una calle o incluso pasar por alto las señalizaciones. El cansancio, puede generar despistes, pero también es común observar a los conductores, manipular sus teléfonos celulares, mientras manejan.

  4. Aunque usted no lo crea, muchos conductores descuidan el cambio de sus neumáticos así como en el mantenimiento y refuerzo de los frenos. Y no es solo hasta que ocurre el accidente, cuando se percatan de que no pueden frenar o que los neumáticos se encuentran defectuosos. La revisión constante del vehículo debe ser tarea obligatoria, de no ser posible, es preferible y siempre lo será, utilizar otro medio de transporte, es mejor perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto.

 

Algunos consejos prácticos

  1. Como dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, no podemos esperar lastimar a otros o a nuestra propia familia, para actuar de manera responsable ante el volante. En primer lugar, respeta las señales de tránsito, si desconoces alguna, la Dirección General de tránsito, ofrece en su página web todos los lineamientos jurídicos que te ayudarán a despejar dudas.

  2. Evita manipular tu celular mientras manejas, descansa lo suficiente y recuerda que si bebes no manejas. Por último, revisa tu coche antes de hacer algún viaje, sobre todo si es mucho más largo que de costumbre. La solución es la prevención, no la muerte.